El Tiempo es la moneda de la Vida (vivís en lo que invertís), para algunos la vida puede ser corta, para otros larga, y para Dios eterna. Todo depende de la calidad de vida, la calidad de tu disfrute.

Disfrutar, (si nos vestimos de intelectuales), podemos decir que etimológicamente viene del latín, y deriva de dos palabras: dis: separación; y fructus: fruto. “Separar fruto, sacar fruto”.

Entonces tenemos palabras claves: vida, tiempo, disfrutar.

Si le preguntáramos a un agricultor que es disfrutar, probablemente nos diría: “Cosechar”, ya que  tuvo que trabajar por eso, comenzar cada día desde muy temprano, invertir tiempo, tener los cuidados necesarios ante el frío, el intenso calor, y tener mucha paciencia para por fin ver el fruto, y poder sacarlo.

A lo largo de nuestra vida tenemos ante nosotros diversos campos para trabajar en ellos. Algunos necesitan de un buen arado, otros más agua, hay campos que necesitan ser limpiados, cuidados y quién sabe qué otras cosas. Quizás esos campos hoy tengan el nombre de “familia”, “amigos”, “trabajo”, “estudio”, en fin, cada uno requiere de su tiempo. El desafío está en que no sólo puedas trabajarlos con las prioridades correctas, sino que puedas DIS-FRUTAR, “sacar fruto” de cada momento compartido, de cada gesto, palabra que siembres en tu campo. La calidad de tiempo con que riegues determinará la calidad de tu fruto, el amor que pongas en cada cosa que hagas, dará dulzura a tu producto final.

Determinate a cultivar los mejores frutos: Para llenar tu boca de sabor, y de esa abundancia hablará tu corazón. La boca habla según los frutos que saborea…

Fundación Alas de Águila
Por una Juventud con Valores