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Si le preguntan cuál es el principal problema que afecta a su generación dirán que son las drogas. ¿Y en segundo lugar? La inseguridad. Porque la educación y el problema docente aparecerán recién en un tercer lugar. Lo que más valora en su vida es la familia y los estudios, aunque también considera importante el trabajo y el medio ambiente. ¿El dinero? Sí, bastante, pero no tanto como los anteriores. Menos aún la política, y poco y nada la religión. Y sea cual fuere el tema de debate actual tiene una posición tomada: se muestra a favor del matrimonio igualitario y de la prohibición de fumar en espacios cerrados, pero no tanto con que tenga que votar a los 16 o 17 años.

Es un nativo digital: se conecta a Internet todos los días ya sea con su celular o con la netbook que tiene en casa. Y por lejos su red social favorita es Facebook. Ya no mira tanta televisión, no suele leer el diario y prefiere pasar su tiempo libre escuchando música y en compañía de sus amigos. ¿Su ídolo? El mejor futbolista del mundo: Lionel Messi.

Este es el perfil de un o una joven menor de 18 años, de clase media o media baja que vive en la Capital o el Gran Buenos Aires, según las respuestas mayoritarias que obtuvo Poliarquía Consultores en un estudio de opinión pública sobre los hábitos, actitudes y valores de jóvenes realizado el pasado 21 de septiembre. Lo hizo entre chicos y chicas que acudieron a distintos espacios verdes de la ciudad para los festejos del Día de la Primavera. Un total de 477 jóvenes, en su mayoría bonaerenses, de los que el 70% asiste a escuelas de gestión estatal.

Más rechazo cosechó la propuesta de que los jóvenes de 16 y 17 años puedan votar : el 62% dijo no estar a favor y sólo el 35% sí. Y en materia de prohibiciones lograron un alto consenso la de fumar en espacios cerrados (80%) y la prohibición de venta de alcohol a menores de 18 años (63%). Aunque a la hora de hablar del principal problema que afecta a los jóvenes, la respuesta del 36% fue las drogas. Detrás, con el 22%, la inseguridad, y recién con el 11% la educación y el problema docente. Más atrás, con el 6% quedaron el alcohol y el desempleo.

“Ahondando en un nivel más personal sobre la relación que existe entre los jóvenes, el alcohol, el tabaco y las drogas , los resultados del estudio muestran que el 49% de los jóvenes reconoce como muy o bastante habitual el consumo de bebidas alcohólicas en sus grupos de amigos.”

Y ya bien entrados en el siglo XXI, algunos valores tradicionales como la familia, los estudios y el trabajo apuntan a seguir siendo cuestiones principales en la vida de los jóvenes. Lo más novedoso tal vez sea la importancia que le dan al cuidado del medio ambiente. En números: la familia representa para el 82% de los consultados algo muy importante y sólo para un 2% poco importante. Los estudios son muy importantes para el 79%, mientras que el trabajo lo es para el 67% sumado al 26% que lo considera bastante importante.

 Para la mayoría, el 51%, el dinero viene después: es bastante importante. Y la política ya no tanto: el 49% se reparte entre poco y nada importante. Y la religión mucho más atrás: el 67% la considera poco y nada importante en sus vidas.

Cuando miran hacia el futuro, los estudios vuelven al primer plano de sus vidas. ¿Qué pensás hacer cuando termines el colegio?, les preguntaron. Y en las respuestas no dudaron: el 67% contestó que estudiar una carrera universitaria, el 13% una terciaria y el 17%, trabajar. Sólo el 3% de los jóvenes no supo qué contestar.

Es verdad, esto es un análisis de una consultora en un sector de jóvenes en una parte de Argentina, pero es muy bueno, saber en qué piensan nuestros jóvenes.

Nosotros desde la Fundación Alas de Águila, hemos podido ver como los jóvenes cuando tienen algo para hacer, para dar, se ponen la camiseta y salen a la cancha, sin importar quien esté en el frente. Eso es algo para rescatar y no solo rescatar sino también ponderar. Nosotros creemos en nuestros jóvenes argentinos. Es bueno tener este diagnóstico de situación, pues así podremos dar pasos claros hacia donde queremos ir como sociedad y valoramos el pensamiento de ellos.

Porque creemos en una sociedad basada en valores, porque creemos que esta carrera donde pareciera que los antivalores del sistema van ganando se está revirtiendo y finalmente viviremos una sociedad basada en la paz, el amor, la vida, la verdad y la justicia. Sabemos que para ello debemos cambiar nuestra manera de pensar para cambiar nuestra manera de vivir. Por una juventud con valores.

Fundación Alas de Águila